¿Conocéis ese momento en el que tu cuerpo y tu mente se ponen de acuerdo para decir “basta”? No sabría cómo catalogarlo pero no se lo deseo a nadie, es como si un interruptor que da fuerza al mecanismo de tu organismo tuviera una subida de energía y se quemara. En ese punto ya no hay vuelta atrás, da igual las veces que intentes encenderlo de nuevo porque hasta que no venga un técnico que lo arregle no volverá a funcionar y el problema es que ese técnico no eres más que tú mismo, y no tienes ni idea de por dónde empezar.
Sigue leyendo
Su nueva oportunidad laboral en Londres podría echar por tierra años de relación, y de hecho así fue, y lo sabía, pero la separación, sólo era cuestión de tiempo y ambos lo sabían, y seguramente si habían estado juntos durante casi 3 años, se debía en parte, a la posibilidad de ascenso de Ignacio, inevitablemente en el extranjero. A Susana nunca le habían gustado los compromisos, pero curiosamente solía solapar una relación con otra y en esta ocasión todo le salía a pedir de boca, ya que sabía que antes o después y sin necesidad de romper, la relación terminaría irremediablemente. Ya no tendría que montar sus típicos numeritos, ni liarse con su mejor amigo para que este la dejara.
Sigue leyendo