La burbuja de cristal

21 Abril, 2017
La burbuja de cristal

Había una vez un niño que vivía dentro de una burbuja de cristal que no quería romper ni quebrar. La burbuja la construyó el mismo cuando un día ocurrió algo que le hizo tanto daño que decidió que jamás volvería a sacar la cabeza fuera de su “lugar seguro”, pero eso no estaba bien.

Hay cientos, miles de niños y niñas que sufren a diario el maltrato físico y psicológico en sus hogares. Un gran porcentaje de esos niños se encierra en sí mismos, en sus “burbujas de cristal” y se convierten en niños con baja autoestima, solitarios y con serios problemas (eso por no hablar del daño físico que se les causa). Y luego hay otro porcentaje que admite ese comportamiento como lógico, como normal, y copian lo que ven convirtiéndose en abusones fuera de casa y futuros maltratadores adultos.

Según la psicóloga Concepción López Soler, un tercio de los niños maltratados acaba siendo maltratador y un 45% de los niños que han sido testigos de violencia familia tiene problemas serios de conducta.

Sin embargo, en estos datos, hay algo que no me termina de cuajar. Si los niños no son conscientes de lo que está bien o mal y asumen que la situación es normal ¿por qué se callan? ¿Por qué cuando algunos de ellos se convierten en maltratadores siendo adultos esconden lo que hacen? Si yo pienso que algo está bien y que es lo lógico, no lo oculto a los ojos de nadie, mientras que ellos sí lo hacen. De hecho, los maltratadores son expertos en ocultar su psicopatía a ojos de quienes les rodean, suelen estar bien adaptados socialmente y sólo utilizan la agresividad contra aquellas personas con la que tienen una vinculación muy fuerte e íntima.

Ese niño, del que hablábamos al inicio de este texto y que vive en una burbuja de cristal, no permite que nadie se acerque demasiado porque le da miedo que puedan romper su burbuja, estropearla o quebrarla de alguna manera, y vive aislado del mundo, triste y pensando que no hay nada mejor para él que su burbuja de cristal. Sin embargo, lo que él ignora, es que sólo rompiendo violentamente, y a la fuerza si fuera necesario, su burbuja de cristal es cómo empezará a entender lo que ocurre, y sólo dejando a las personas indicadas acercarse a él es cómo conseguirá la ayuda que necesita para que su mundo se abra a todo el universo y nunca, jamás, vuelva a tener límites.

Los niños maltratados que son rescatados necesitan ayuda profesional inmediata para poder sanar sus heridas, que no olvidarlas, y empezar a vivir a salvo de todo aquello que pueda causarle algún daño.

Si tienes conocimiento de alguna familia que esté pasando por algo similar denuncia. A veces ni ellos mismos son conscientes de lo que les pasa. Puedes ponerte en contacto con “Maltrato Infantil” o “Violencia de Genero” para buscar asesoramiento. Lo principal es empezar a poner remedio y ayudar a esas personas, niños o adultos, que lo están pasando verdaderamente mal y no saben salir de su burbuja de cristal.