En la vida siempre hay pruebas que hay que pasar. Algunas son muy dudas, como por ejemplo enfermedades, accidentes o muertes, otras son muy asumibles. No hay que hacer un drama de algunas cosas que son tan simples que se pueden arreglar en los tribunales. Y por ejemplo, los despidos son uno de ellos. Siempre digo que todas las personas tendríamos que pasar por un par de despidos para aprender. En mi caso yo ya estoy en esa regla.
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