Despido en tu empresa: No tengas miedo, denuncia

26 abril, 2021
Despido en tu empresa: No tengas miedo, denuncia

En la vida siempre hay pruebas que hay que pasar. Algunas son muy dudas, como por ejemplo enfermedades, accidentes o muertes, otras son muy asumibles. No hay que hacer un drama de algunas cosas que son tan simples que se pueden arreglar en los tribunales. Y por ejemplo, los despidos son uno de ellos. Siempre digo que todas las personas tendríamos que pasar por un par de despidos para aprender. En mi caso yo ya estoy en esa regla.

Los despidos a veces se convierten en dramas personales, pero no es así. Son situaciones de la vida que pueden llegar. En la mayoría de las veces (por no decir en todas) nosotros no somos culpables de un despido. Por lo tanto, lo que tenemos que tener es tranquilidad, sosiego, analizar los papeles del despido y posteriormente, si no estamos de acuerdo, denunciar.

Mi primer despido: reclamación de categoría

En mi caso he sufrido dos despidos. El primero fue porque me negué a hacer funciones que estaban por encimad de la categoría profesional que ponía en mi contrato. Al principio todo iba bien, pero con el paso del tiempo fue adquiriendo más y más funciones, que por supuesto, no estaban acorde a lo que ponía en mi nómina. Yo lo que hice fue reclamarlo con educación. “Si estoy haciendo por encima de lo que pone en mi contrato, me gustaría que me subieráis la categoría profesional”. SU respuesta fue clara: NO. Ante esta situación, decidí que solo haría lo que pusiera en mi contrato. Duré tres días. 72 horas después de mi reclamación de categoría estaba en la calle.

Es cierto que al tener solo 28 años, el mundo se me vino abajo. Pensé que no encontraría más trabajo. Pero lejos de eso, me dejé asesorar por un profesional abogado y al final gané el juicio. Salí ganando por todos los lados. Además de pagarme todo por mi despido, realicé la famosa reclamación de categoría profesional, y sí, la justicia me dio la razón. Gracias a este juicio comprobé cómo era esto de los despidos. Además de la importancia de contratar a un buen abogado, me di cuenta de que es vital contar con un buen procurador. En mi caso, fue el encargado de acudir a los Tribunales. Un procurador ayuda a agilizar los procedimientos judiciales al conocer sus entresijos. Los procuradores son los encargados de gestionar la documentación de cada proceso judicial, los requerimientos, como nos indican desde Sevilla Flores Procuradores. Y en mi caso fue fundamental ya que gracias a presentar toda la documentación pude demostrar ante el juez que estaba ejerciendo por encima de mis funciones.

Mi segundo despido: Empresa en quiebra

Mi segunda mala experiencia laboral la tuve tres años después. Sí, efectivamente no estaba la cosa muy bien en el sector de la información. Llegué con toda la ilusión a otra empresa en la que esta vez sí, mi contrato estaba bien y hacía según lo que ponía. Aquí lo ocurrió es que nos pilló la crisis de 2008, que se prolongó durante casi cinco años, y no nos supimos amoldar a los nuevos tiempos. Ya sabíamos que la cosa no iba bien porque cada mes la facturación era menor. Pero lo que nunca pensamos es que la empresa empezaría a hacer de nuestro trabajo una pesadilla. Comenzamos con los atrasos en los pagos, y normalmente cuando esto ocurre, acaba con impagos. Y así fue. Nos pagaban cómo podía y así se fue agrandando la bola de nieve…hasta que nos debieron tres meses. Es decir, tres meses sin cobrar que se hicieron muy largos. Así todo acabó con un despido colectivo para toda la plantilla por falta de liquidez. Hubo que reclamar en los tribunales a la empresa, pero al estar ya sin un euro, pues todo pasó al Fogasa. Así es cómo también conocí cómo es esta fórmula de pago. Una vez más necesité un abogado y un procurador para poder sacar el mayor rédito económico posible.

Y después de dos despidos, no contente con ello, decidí hacerme autónomo. Sí, soy masoca.  Fuera de bromas, es cierto que los despidos son golpes muy duros, y más si es después de muchos años en la empresa, pero como no somos funcionarios, tenemos que ser conscientes de que en cualquier momento nos pueden llegar con el papel de despido. Como te he dicho, lo que tienes que hacer es asesorarte para no cometer errores a la hora de firmar los papeles de despido. Y luego tienes que estar tranquilo, porque después de la lluvia siempre ha salido el sol y en algunos momentos hasta el arco iris.