Conforme el mercado laboral en España se hace más complejo, existe un fenómeno que empieza a ser cada vez más presente en las academias, el de los opositores que comienzan u optan por retomar el camino hacia el empleo público una vez cumplidos los 50 años. Luego de tener unas carreras extensas, crisis en el sector de su profesión o decisiones empresariales que castigan la edad, son bastantes los profesionales que buscan en la administración la estabilidad de una segunda vida a nivel laboral.
Los profesionales opinan
Existen preparadores de opositores, como A tu medida oposiciones, que evidencian que la edad en este colectivo opositor ha crecido cada vez más, donde la media es posible que se sitúe en los 40. Todo ello está cambiando por la situación a nivel económico que se vive. Son muchos los aspirantes que lo que hacen es buscar la estabilidad, seguridad y una mayor calidad de vida, todo ello en un contexto laboral en el que se vive una gran incertidumbre, puesto que desean pasar más tiempo con la familia y no desean tener que aguantar una serie de situaciones que les generen malestar.
Algunos casos anónimos
Comenzamos hablando de un opositor malagueño de 60 años que comenzó a opositar después de un revés que no esperaba en su carrera. Llevaba ya años trabajando en puestos directivos de compañías internacionales en el mundo del marketing, pero una reestructuración hizo que cayese en el paro y se dio cuenta de que el sector ya no le consideraba, pero se quedó sin opciones. La decisión de ponerse a opositar la tomó después de unos años de incertidumbres y el firme pensamiento de que le quedaba todavía mucho por aportar. Pensó que le quedaba carrera y que era triste quedarse en casa.
Una ovetense de 58 años, vivió una realidad distinta, pero destacó problemas parecidos para seguir en el mercado laboral a esas edades. Después de años como interina, necesitaba una mayor estabilidad laboral. En palabras de ella, cuando se tienen 60 años, es complicado entrar en el mercado laboral porque no te coge nadie; hay que ser realistas. Al haber obtenido su plaza como funcionaria después de hacer el examen de oposición, se aseguró el puesto y un retiro de lo más digno. Así contará en pocos años de su jubilación, algo que parecía que iba a tenerlo complicado de otra forma.
Además del reto a nivel personal, sí que es cierto que, además de ser un reto de índole personal, la seguridad económica y la posibilidad de conciliar la vida con la familia es algo de lo más interesante.
¿Qué retos supone la vuelta al estudio?
Volver a estudiar es todo un reto donde la disciplina es necesaria. Hablamos de métodos en los que se combinan las clases online, los esquemas y un repaso constante. Todo ello se basa en ver clases en el ordenador en la mayoría de los casos, luego meterse con el tema, hacer esquemas y resúmenes que son de gran ayuda para repasar. El hecho de apoyarse en el preparador también es interesante. Mucha gente lleva años sin tocar un libro o estudiar y es necesario alguien que sepa dictar o marcar el camino.
La edad debe servir como impulso y no como límite
Los estudiantes que ya tienen una determinada edad, lo cierto es que deben afrontar una serie de obstáculos a nivel emocional. Son muchos los que, como es lógico llevan bastante tiempo sin haber estudiado. Ellos en muchos casos no pueden dedicarse al estudio al cien por cien porque tienen trabajo, familia u otra serie de responsabilidades y esto es necesario trabajarlo bastante. Eso sí, estos opositores tienen experiencia de vida, algo que a la hora de procesar la información y buscar estrategias es algo aplicable al estudio de la propia oposición. El trabajo a nivel emocional que deben hacer es vital. Pensemos que se debe trabajar bastante en cuanto a la autoestima y al autoconcepto.
El estudio de una oposición se asemeja al de una montaña rusa. Se puede uno encontrar con problemas como la autoestima; se tendrá euforia, así como contar con muchas alegrías, procrastinación y también a veces esto se va a producir por sentir temor a evitar que aparezcan emociones negativas.
Lo que hay que tener claro es que la edad no debe ser un límite para opositar, porque nunca es demasiado tarde y a las barreras les debe superar siempre la voluntad. Son muchas las personas creen que su momento todavía no ha acabado y que tienen todavía bastante por ofrecer. Así que ya sabes, si te sientes así, estás a tiempo de poder hacerlo.